Fiesta de Halloween provoca tragedia: 149 muertos en Seúl

La primera fiesta de Halloween en Corea del Sur desde el inicio de la pandemia de covid, en 2020, se acabó convirtiendo en una de las mayores tragedias del país asiático. Una estampida humana ocurrida durante la celebración en un barrio de la capital, Seúl, cuyo origen aún se estaba investigando la noche de este sábado, acabó con la vida de al menos 149 personas que perecieron aplastadas por una avalancha multitudinaria. Un suceso que también dejó más de 150 heridos, según el último balance oficial del departamento de bomberos de la ciudad. Las autoridades advirtieron, no obstante, que la cifra de fallecidos aún podría aumentar por el estado de gravedad de algunos de los heridos. Por su parte, fuentes sanitarias informaron de que la mayoría de los fallecidos eran jóvenes de entorno a los 20 años de edad y que también había ciudadanos extranjeros entre las víctimas, aunque la noche de este sábado se desconocía aún de qué nacionalidades.

El fatal siniestro tuvo lugar en el popular barrio de Itaewon de la capital surcoreana, donde miles de personas se habían concentrado en sus estrechas calles para celebrar Halloween, según precisaron las autoridades. El barrio, que colinda con una base militar estadounidense, se convierte en el punto más concurrido para celebrar las fiestas de Halloween en Seúl.

La catástrofe se habría iniciado sobre las 22.22 hora local (las 15.22 en España), según la agencia de noticias surcoreana Yonhap citando fuentes de los bomberos, aunque la Oficina Central de Desastres y Seguridad del Ministerio del Interior surcoreano, informó posteriormente de que sobre «las 22.46 horas (15.46 horas en España) del 29 de octubre ha habido un accidente por amontonamiento cerca del Hotel Hamilton», en Seúl, si bien no dio más detalles sobre las posibles causas que hubieran podido desencadenar la estampida humana.

Algunos medios locales informaron de que una gran multitud comenzó a empujar en un callejón estrecho y en pendiente cercano al hotel Hamilton, lo que habría producido una caída de varias personas y provocado un desmoronamiento en cadena.

Escenas apocalípticas

La Policía Metropolitana de la capital surcoreana, que ha abierto una investigación para esclarecer los hechos, ya había informado previamente de que esperaba una gran concentración de unas 100.000 personas en esa zona para celebrar la fiesta de Halloween y dijo haber reforzado las medidas de seguridad.

Un testigo presencial citado por la agencia Yonhap narró escenas apocalípticas. «De repente todo el mundo se cayó y la gente que quedó abajo fue aplastada». Además, precisó que «las personas caían apiladas unas encima de otras como en una tumba. Algunos perdían gradualmente el conocimiento y otros parecían ya muertos en ese mismo momento».

Un portavoz de los bomberos de la ciudad explicó que «el elevado número de víctimas se debió a que muchos fueron pisoteados durante el evento de Halloween».

Los servicios de emergencia de la ciudad comenzaron a recibir poco después de acontecer el suceso cientos de llamadas de socorro desde la zona del Hotel Hamilton alertando de que numerosas personas sufrían síntomas de asfixia y graves problemas para respirar. Si bien, al parecer, los bomberos no activaron una respuesta de Nivel Tres -el máximo para un suceso de esta envergadura- hasta las 23.50 horas, más de una hora después de la avalancha. A partir de entonces enviaron a la zona más de 143 vehículos de emergencias entre ambulancias y camiones del departamento, así como llegaron al lugar cerca de 850 efectivos de grupos de rescate que levantaron en el lugar un hospital de campaña con apoyo del Hospital Nacional Universitario de Seúl, el Hospital Universitario de Kyunghee y el Hospital Universitario de Hanyang.

Los servicios de emergencias trasladaron a las personas que iban rescatando, muchas de ellas ya fallecidas, a ocho hospitales de la ciudad e incluso a un gimnasio cercano al lugar de los hechos. En uno de los hospitales se instaló un depósito de cadáveres específico para las víctimas de la tragedia.

El presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, nada más tener conocimiento de la magnitud del suceso convocó una reunión de emergencia del Centro de Gestión de Crisis de la Presidencia en Yongsan, Seúl. Asimismo, el alcalde de la capital surcoreana, Oh Se Hoon, tras ser informado del suceso, suspendió un viaje que había iniciado a Europa y en el que tenía programado visitar cuatro países, para regresar de inmediato a Seúl.

Fuente: el correo

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