Agonistas y Protagonistas: Jorge Luis Borges. Las alas en la tierra

LAS GRANDES ENTREVISTAS DE RAMÓN MÉRICA. ElPaísdeMérica

Máximo artífice viviente de la lengua española, uno de los dioses más respetados del Olimpo de las letras del mundo, el único escritor sudamericano con resonancia universal, padre y creador de un estilo poético y prosístico sin par en cualquier literatura de hoy, adorado, vituperado, resistido y admirado sin vacilaciones, el cinco veces candidato al Premio Nóbel de la Literatura siempre tiene un mágico as en la manga.

Porque para Jorge Luis Borges, 81, abordar una conversación periodística que luego se podrá (o no) convertir en reportaje, casi siempre se reviste con los oropeles de un iluminado intelectualismo: pocos humanos en el mundo de hoy saben tanto de libros como él, pocos son capaces de desmenuzar una línea o una frase con lucidez tan penetrante, pocos pueden transitar la literatura en una frontera donde los hilos de la filosofías se entremezclan y conviven con los de la creación plena.

Por ir contra todas esas propuestas es que este es un reportaje excepcional: en su primera vinculación con esta casa, y abriendo una serie de entrevistas que abarcará a las más representativas personalidades del continente, Ramón Mérica fue en busca del maestro a su casa del centro de Buenos Aires para descubrir al Borges cotidiano y terrenal -no el hombre que se extasía (y hace extasiar) repitiendo genios de Wilde o jugando con los laberintos de Colerdge (cuando no se detiene sin tiempo frente a la memoria de Chesterton, Montalgne, Dante)-, al Borges que ahora  debe caminar por una Buenos Aires ardiente, peligrosa, disconforme, sucia, el Borges que a veces no puede salir de su casa porque no hay corriente y el ascensor no anda, que no puede dictar sus invenciones porque no hay luz, el Borges que sin que nadie lo sospeche vive la angustiosa penuria de una ciudad inhóspita; él que tanto la quiso; él, que tanto la cantó.
(Reportaje especial para El Día, 1980)

CONTINUARÁ

Las 50 mejores frases de Jorge Luis Borges.

  1. “Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única”.
  2. “El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto”.
  3. “La duda es uno de los nombres de la inteligencia”.
  4. “He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz”.
  5. “Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que le guste a otras personas. Es un amor así, celoso”.
  6. “El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: es envidiable”.
  7. “Si de algo soy rico es de perplejidades, y no de certezas”.
  8. “Me gustaría ser valiente. Mi dentista asegura que no lo soy”.
  9. “Las tiranías fomentan la estupidez”.
  10. “Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón”.
  11. “Biografías: son el ejercicio de la minucia, un absurdo. Algunas constan exclusivamente de cambios de domicilio”.
  12. “La paternidad y los espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres”.
  13. “He firmado tantos ejemplares de mis libros que el día que muera va a tener un gran valor uno que no lleve mi firma”.
  14. “Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos, porque uno termina pareciéndose a ellos”.
  15. Todo lo que nos sucede, incluso nuestras humillaciones, nuestras desgracias, nuestras vergüenzas, todo nos es dado como materia prima, como barro, para que podamos dar forma a nuestro arte.
  16. Vi todos los espejos en la tierra y ninguno de ellos me reflejó.
  17. No hables a menos que puedas mejorar el silencio.
  18. Lo que realmente valoras es lo que extrañas, no lo que tienes.
  19. En mi próxima vida intentaré cometer más errores.
  20. ¿Qué hombre de nosotros nunca ha sentido, caminando por el crepúsculo o escribiendo una fecha de su pasado, que ha perdido algo infinito?
  21. De mi debilidad, obtuve una fuerza que nunca me abandonó.
  22. No estoy seguro de nada, no sé nada… ¿Puedes imaginar que ni siquiera sé la fecha de mi propia muerte?
  23. La palabra felicidad existe en todos los idiomas; es plausible que la cosa en sí exista.
  24. La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
  25. Somos nuestra memoria, somos ese museo quimérico de formas cambiantes, ese montón de espejos rotos.
  26. Nada está construido en piedra; Todo está construido sobre arena, pero debemos construir como si la arena fuera de piedra.
  27. El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. El tiempo es un río que me lleva, pero yo soy el río; es un tigre que me devora, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.
  28. La mente estaba soñando. El mundo fue su sueño.
  29. Cualquier vida, por larga y complicada que sea, en realidad consiste en un solo momento: el momento en que un hombre sabe para siempre quién es.
  30. Enamorarse es crear una religión que tiene un dios falible.
  31. Ser inmortal es algo común; excepto el hombre, todas las criaturas son inmortales, porque ignoran la muerte; lo que es divino, terrible, incomprensible, es saber que uno es inmortal. – Jorge Luis Borges
  32. No estoy seguro de existir, en realidad. Soy todos los escritores que he leído, todas las personas que he conocido, todas las mujeres que he amado; todas las ciudades que he visitado…
  33. El mar es una expresión idiomática que no puedo descifrar.
  34. La verdad nunca penetra en una mente no dispuesta.
  35. Puedo darte mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi corazón, estoy tratando de sobornarte con incertidumbre, con peligro, con derrota.
  36. Los poetas, como los ciegos, pueden ver en la oscuridad.
  37. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería lo que amenace a uno con la inmortalidad.
  38. Un sistema no es más que la subordinación de todos los aspectos del universo a cualquiera de estos aspectos.
  39. Cualquier vida se compone de un solo momento, el momento en que un hombre descubre, de una vez por todas, quién es él.
  40. Pensé que un hombre puede ser un enemigo de otros hombres, de los momentos de otros hombres, pero no de un país: no de luciérnagas, palabras, jardines, chorros de agua, puestas de sol…
  41. Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.
  42. En general, cada país tiene el lenguaje que se merece.
  43. El peor laberinto no es esa forma intrincada que puede atraparnos para siempre, sino una línea recta única y precisa.
  44. Nadie es un poeta de ocho a doce y de dos a seis. Quien es poeta es uno siempre, y continuamente atacado por la poesía.
  45. Un laberinto de símbolos… Un laberinto de tiempo invisible.
  46. La censura es la madre de la metáfora.
  47. Aceptamos la realidad tan fácilmente, tal vez porque sentimos que nada es real.
  48. Cuando los escritores mueren se convierten en libros, que, después de todo, no es una encarnación tan mala.
  49. El cielo y el infierno me parecen desproporcionados: las acciones de los hombres no merecen tanto.
  50. Tú que me lees, ¿estás seguro de entender mi idioma? -Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges murió de cáncer de hígado y de enfisema pulmonar, pero el maestro también había quedado ciego a los 55 años, unas 3 décadas antes de morir. El poeta murió en la ciudad de Ginebra, en Suiza a los 86 años.

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