Dos investigaciones documentales han dejado expuestos los tejes y manejes de la FIFA: corrupción, fraude y estafa

Se necesitaría de mucha ingenuidad para creer que el fútbol son sólo dos equipos en una cancha intentando llevar la pelota de una portería a otra. El deporte más popular del mundo es también política y economía. Sobre todo economía. Así lo dejan claro dos investigaciones documentales que, con Qatar 2022 a la vuelta de la esquina, han dejado expuestos los tejes y manejes de la Federación Internacional de Fútbol donde corrupción, fraude y estafa son el eje temático.

Y es que en Qatar, si bien no se ha dado el «silbatazo inaugural», la polémica arrancó hace más de una década. El país sede no sólo ha sido cuestionado por no garantizar los derechos humanos básicos a sus habitantes y visitantes sino que se han aportado pruebas y testimonios de posibles pagos millonarios a funcionarios de la FIFA para convertirse en la sede mundialista este año.

Estas dos investigaciones que trascendieron desde 2010 en los medios de comunicación, hoy están disponibles en las plataformas de streaming Netflix y HBO Max y en el contexto del año mundialista se reaviva la llama de la polémica.

Con diversos enfoques, pero con similares conclusiones, ambos proyectos se adentran en los casos de corrupción y sus protagonistas. El primero de ellos, Los hombres que vendieron la copa del mundo, se basa en las investigaciones realizadas por los periodistas de investigación del Sunday Times, Heidi Blake y Jonathan Calvert quienes tuvieron acceso a documentos que probarían pagos millonarios a funcionarios para equilibrar la balanza a favor de Qatar para ser sede mundialista aún con todas las condiciones en su contra.

Por su parte, Los entresijos de la FIFA, producido por Netflix se remonta hasta los orígenes de esta organización que estaba integrada por aficionados europeos sin fines de lucro hasta convertirse en la organización más poderosa, influyente y rica del mundo.

Ambos proyectos se presentan como una oportunidad de conocer el entretelones del evento deportivo más importante del mundo y cómo una investigación del FBI al mismo nivel del crimen organizado y la mafia terminó con la aprehensión y la suspensión de los hombres más poderosos del balompié.

Las acusaciones no terminaron en la cancelación de Qatar, sin embargo sí marcarán un punto rojo en la historia de los mundiales. Que si bien no es el primero, permite ver cómo el deporte ha servido a los políticos como mecanismo de sportwashing para articular narrativas nacionalistas y de soporte mediático para sus políticas de estado, desde la Argentina dictatorial de 1978 hasta el Qatar de 2022 que considera a sus mujeres como ciudadanas de segunda y no puede garantizar la seguridad y las libertades de sus visitantes.

Fuente: quien

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