Diario Uruguay

¡No está escrito!

¿La firma del acuerdo SAD para volver a la AUF, lo encadenará al club Frontera Rivera para siempre?

Ahora bien, las SAD desde su entrada en vigor en 1990, viene demostrando que este modelo le quitó el poder de los clubes a los aficionados y dio paso a un endeudamiento todavía mayor, y así habla la experiencia en la materia los clubes y sus dirigentes.

Para que se entienda mejor: Las SAD son una forma de organización jurídica, en este caso de clubes de fútbol, en la que los propietarios son accionistas e inversores, no así de los socios como ocurre en las organizaciones sin fines de lucro. Por eso, muchos de los que se manifestaron en contra de las SAD repiten que “el club es de los socios”.

En este caso, hay que recordar lo que manifestó el expresidente de la AUF, Sebastián Bauzá, siendo consciente de que, en muchos casos, “las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) son un mal para los clubes del país”. Así lo especificó en una entrevista que concedió a CRÓNICAS, en la que además señaló que en la época de la pandemia, cuando no se podía vender entradas, los clubes “chicos” estaban “encantados” porque no perdían dinero, dado que no contrataban policías y personal de recaudación.

Es más, Bauzá se explayó y dijo: “Estamos hablando de un fenómeno que a nivel mundial ya está instalado y que se ha observado en clubes importantes, donde hay grandes empresarios, principalmente de Medio Oriente, que han comprado equipos y han invertido en jugadores. En Uruguay, creo que sería muy difícil que los equipos «grandes» terminen convirtiéndose en una SAD, porque de por sí ya tienen sus propios ingresos, además de que más del 80% de los uruguayos es hincha de uno de los «grandes». Entonces, el problema son los otros cuadros. Este año salió campeón Liverpool, que no es una SAD pero tiene un manejo empresarial por su propio presidente y es sabido que en su momento invirtió mucho dinero, que por suerte pudo recuperar gracias a una buena gestión. Pero el resto de equipos que no se han convertido en una SAD tienen deudas muy importantes y se les dificulta seguir adelante. Además, muchos tienen prometidas las ventas de sus principales talentos a empresarios para poder sobrevivir. La SNP en la última Rendición de Cuentas presentó determinados cambios para las SAD, para que existan mayores controles y poder abrir las puertas a este tipo de gerenciamientos, no para matarlas. Nuestra intención es que existan, pero que, si un club decide abrirles las puertas a estos empresarios, si el día de mañana deciden irse, no quede un agujero económico que sea difícil de reparar”.

Las aguas están divididas. Por más que haya muchos dirigentes del fútbol uruguayo que no lo digan públicamente, Sebastián Bauzá, no lo quiere ver ni en figuritas. Declarando en la misma nota: “En muchos casos, las SAD son un mal para los clubes del fútbol uruguayo. Muchas veces, los dirigentes de un club que está económicamente complicado, antes de desaparecer, les abren las puertas y generalmente ingresan al club sin un proyecto de formativas, cuando la única forma de que el club se mantenga es formar jugadores y venderlos, para que dejen un porcentaje de su venta al club. Creo que de a poco estas sociedades se van a controlar y van a seguir existiendo, pero con mayor regulación y vigilancia. La realidad es que Uruguay es un país de 3.5 millones de habitantes que a nivel futbolístico se ha destacado a lo largo de la historia y sus jugadores tienen un sello especial, entonces los empresarios del deporte quieren venir a invertir al país, porque con una baja inversión pueden formar jugadores y venderlos”.

¿Qué son las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD)?

El propósito principal de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) se centra en operar con el objetivo de generar ingresos, persiguiendo la obtención de beneficios económicos y la maximización de ganancias individuales.

Por eso por ahora, lo de Frontera Rivera parece algo concreto. Aunque, como siempre en la vida de nuestro fútbol, uno nunca sabe cómo puede terminar la historia. Giros pueden haber. Sobre todo si el presidente de la AUF toma su celular en los próximos días e intenta achicar una distancia que siempre nos pareció kilométricamente inalcanzable.